ME SEGUIRAS ESCUCHANDO CUANDO TENGA 64? PARTE III



(SERIE SOBRE THE BEATLES)


Por
Jorge Eduardo Martìnez Garcìa
Colaborador Habitual
Especial para La Moviola




Los Beatles empezaron a recoger los frutos de sus éxitos fonográficos luego del lanzamiento de With the Beatles a finales de 1963, con el cual vendieron un poco más de un millón de copias, primera vez que algún grupo de música popular lo hiciera en el Reino Unido. Desde entonces cualquier disco de los Beatles que se pusiera al mercado, vendería más de un millón de copias, al igual que la mayoría de sus sencillos. Al mismo tiempo, luego del éxito en la radio y en la televisión local que comenzó a tener esta ‘nueva’ música, empezaron a formarse más grupos que después lograrían el reconocimiento, como los Rolling Stones, Manfred Mann, los Yardbirds, los Kinks o The Who, sólo por mencionar unos pocos de los nacientes grupos; así mismo los empresarios del espectáculo comenzaron a apostarle cada vez más al rock, de ahí que la proliferación de grupos no ocurriera en vano, ni se estancaran como meros intentos. Los Beatles, además de serlo para sí mismos, fueron el trampolín a la fama para otros músicos, que de igual manera se dejaron influenciar por el blues y el soul de los Estados Unidos. De hecho, mucha de la música que se incluyó en los álbumes de estos artistas (que si bien de entrada empezaron a mostrar material propio) poseía una enorme carga de temas de blues en su repertorio respectivo. Gracias a los Beatles, el rock como género musical se consolidó en el Reino Unido.
Pero, ¿y afuera del Reino Unido?
Recordemos ese par de pequeñas giras que los Beatles tuvieron en Alemania con Pete Best en la batería. En el historial de los Beatles no había algo más allá. En Europa, uno pensaría que por el pequeño tamaño del continente, es relativamente fácil acceder a lo que ofrezcan los países entre sí, así que no sería ardua tarea realizar giras por el continente. Pero la verdadera hazaña iba a ser conquistar la gran máquina que es la industria fonográfica de Norteamérica (más que todo la de los Estados Unidos, sin dejar de lado la de Canadá), al otro lado del Atlántico.
Para empezar, refirámonos a la filial de EMI en Estados Unidos: Capitol Records (sello fundado en 1942 por el compositor y – ocasional – cantante Johnny Mercer, centrado más que todo en musicales hollywoodenses, quien después mostraría interés en la música popular como el jazz y el rock & roll; el sello fue adquirido casi en su totalidad por EMI en 1955). Lo más lógico es que de ser distribuida la música de los Beatles en Estados Unidos y Canadá, se hiciera a través de Capitol. Pero en el principio no fue así: Capitol estaba renuente a distribuir su música por miedo a que pasara desapercibida o no tuviera el impacto necesario en ese país. Finalmente el sencillo Please Please Me se lanzó en los Estados Unidos en febrero de 1963 a través del sello Vee-Jay (luego que Epstein y las directivas de EMI hubieran intentado, sin éxito, distribuirlo a través de grandes sellos americanos como Atlantic; sin querer se estaba casi repitiendo la historia de sus primeras y fallidas audiciones para encontrar un sello discográfico que los distribuyera en el Reino Unido). Como predijo Capitol, la canción pasó desapercibida. Lo mismo pasó con From Me to You tres meses después. Vee-Jay de alguna manera tenía los derechos de las canciones de los Beatles en Estados Unidos, al ser en la práctica el único sello que se comprometió a distribuirlas en ese país. Vee-Jay era un sello de origen negro, especializado en jazz y blues que difundía únicamente artistas negros, hasta la llegada de los Beatles y (antes de ellos) del grupo de pop, los Four Seasons (del cual formaba parte el cantante Frankie Valli, a quien conocemos por canciones como Can’t Take My Eyes Off You y Grease, esta última de la banda sonora de la película del mismo nombre, de 1978) así que no es extraño pensar que la promoción de los Beatles estaba en segundo plano por ese aspecto. La inadvertencia se repitió con el lanzamiento de She Loves You en septiembre de 1963, esta vez bajo el sello Swan Records, una pequeña filial de EMI en Norteamérica. Ni siquiera el americanismo “yeah, yeah, yeah” en el famoso estribillo que abre la letra de la canción (muy criticado de por sí en Inglaterra, por su ‘incorrecta’ pronunciación y ortografía) logró que tuviera un impacto inicial fuerte en Estados Unidos, mientras que en Inglaterra, ya había logrado el millón de copias el mes anterior. Desesperados por la falta de interés por el grupo en los Estados Unidos (especialmente por parte de Capitol) Brian Epstein les encomendó a Lennon y a McCartney hacer una canción que tuviera el potencial para lograr dispararles el éxito en Norteamérica. Concienzudamente, Lennon y McCartney tomaron como ‘cuartel general’ para sus composiciones, el hogar temporal de McCartney, la casa de Richard y Margaret Asher (cuya hija, Jane – actriz de teatro –, sería la primera esposa de McCartney). I Want to Hold Your Hand fue presentada a George Martin en octubre de 1963, grabada el mismo mes y prensada y lanzada el mes siguiente. El impacto que causó en el Reino Unido fue tan impresionante que finalmente Martin, Epstein y las directivas de EMI lograron convencer a Capitol para que lanzara el sencillo en Estados Unidos. Inicialmente se iba a lanzar a mediados de enero de 1964, pero Capitol se enteró (a través de un anuncio de la canción en un programa radial de Washington D.C.) de la demanda de algunos fanáticos de los Beatles en Estados Unidos por tener la canción en sus manos, entonces varias copias de Parlophone fueron importadas a Estados Unidos, así que Capitol decidió apurar el lanzamiento del sencillo, y se realizó después de Navidad, finalizando diciembre de 1963. Para sorpresa de Capitol, la demanda fue impresionante, logrando también vender cerca del millón de copias en Estados Unidos.
La importancia de I Want to Hold Your Hand radica no solo en ser la primera canción de los Beatles en alcanzar el tope de las listas radiales al tiempo en Inglaterra y en Estados Unidos. Bien se sabe que la gran mayoría de las canciones originales de los Beatles aparecen acreditadas a ‘Lennon/ McCartney’ (algunas primeras de ellos a ‘McCartney/ Lennon’), pero en general eran canciones compuestas por uno de los dos sólo, con una muy leve ayuda del otro para terminar un verso o meterle un puente o un estribillo en medio de la canción. Esta es una de las pocas canciones que fue literalmente compuesta por ellos dos juntos. Ambos coinciden al decir que fue genuinamente un trabajo en comandita, con todo el empeño y energía, con el fin de alcanzar la meta que Epstein les retó y que eventualmente lograrían. Además, por otro lado, fue la primera grabación en la cual utilizaron una consola de 4 canales, con la cual se podía hacer una mejor mezcla entre los instrumentos y las voces (al principio de su carrera grababan en consolas de 2 canales, uno para los instrumentos y otro para las voces). Con esto, la parte instrumental bien podía ser grabada en bloque – o no-, utilizando un instrumento para cada canal (guitarra líder, guitarra rítmica, bajo y batería), juntándolos en una primera pre-mezcla, para luego añadir las voces, una para cada canal, haciendo una segunda pre-mezcla, y finalmente uniéndolas en una sola mezcla. George Martin sería un maestro en el manejo ‘multicanal’ de las consolas de 4 canales, haciendo pre-mezclas hasta de 16 canales, algo que se evidenció en los discos de los Beatles entre 1966 y 1967.
I Want to Hold Your Hand fue la canción que finalmente les dio el éxito a los Beatles en Estados Unidos, y fue Capitol el que, sin darse cuenta, dio origen a la ‘invasión británica’, pues los demás sellos también se irían por la apuesta de otros grupos ingleses con potencial de éxito. I Want to Hold Your Hand es la canción por la cual los ya mencionados Rolling Stones, Yardbirds, Kinks y demás grupos ingleses hayan alcanzado la fama en Estados Unidos. Finalmente, I Want to Hold Your Hand es la canción que le devolvería el estatus al rock en Estados Unidos, estatus que se había perdido a finales de la década del 50.
Por fin Capitol cedió y empezó a editar el material de los Beatles en LP’s, pero como solía ocurrir en aquellos días (incluso en nuestros días en muy pocos casos), los LP’s americanos no serían iguales a los ingleses en cuanto al manejo del repertorio. Por ejemplo, ni Please Please Me ni With the Beatles existirían en el mercado norteamericano. En vez de eso el primer LP de los Beatles en Estados Unidos se tituló Meet the Beatles (1964) que en su portada tenía la foto de Robert Freeman para el With the Beatles inglés, pero esta vez con un tono azuloso, y no blanco y negro como el original. Lo integraron canciones de los dos LP’s ingleses, pero lo más interesante es que el LP lo abre I Want to Hold Your Hand, que en Inglaterra únicamente se había prensado como sencillo, sin la intención original de ponerlo a formar parte de algún LP. Esto molestó a los Beatles, ya que Harrison alguna vez declaró que ellos le ponían mucho empeño al manejo del repertorio y hasta al orden en el que debían ir las canciones para cada LP, como para que Capitol hiciera lo que se les antojara deliberadamente. Hubo canciones de LP’s ingleses de nunca aparecieron en LP’s americanos, sino en recopilaciones posteriores a la ruptura del grupo, pero así mismo canciones que no aparecían en LP’s ingleses (como el caso de I Want to Hold Your Hand) formaron parte de los americanos. Además, Capitol utilizaba también algunas mezclas alternas a las conocidas en Inglaterra y tenían la tendencia de añadirles más eco a las canciones, lo cual hace que esas mezclas sólo estuvieran disponibles en Estados Unidos. Para los fanáticos de Inglaterra, esto en cierta forma poseía cierto atractivo, lo cual hizo que los LP’s americanos de los Beatles empezaran a poseer un gran valor en Inglaterra (y viceversa), justamente porque contenían versiones nunca antes editadas en Inglaterra. Este factor haría pensar que la venta de discos de los Beatles se duplicaría en la medida que los fanáticos querrían poseer las copias originales inglesas junto con las nuevas mezclas americanas. Y hay que añadir otro factor: en esta época los discos se lanzaban en versiones estéreo y mono, y en el caso de los LP’s de los Beatles (tanto ingleses como americanos), las versiones monofónicas son más buscadas que las estereofónicas, no porque sean menos comunes, sino porque Harrison – nuevamente – afirmaba que los Beatles ayudaban a guiar al ingeniero de sonido para lograr la mezcla que ellos esperaban obtener de sus grabaciones basándose en la mezcla monofónica, mientras que para la estereofónica, ellos prácticamente nunca atendían el estudio y le dejaban el libre albedrío al ingeniero, por lo tanto, dejando diferencias entre las mezclas monofónica y estereofónica. Entonces en ese orden de ideas, ya no se duplicarían sino se ‘cuatriplicarían’ las ventas de sus LP’s.
Otro factor que incrementó la ‘invasión británica’ fueron las apariciones que los Beatles hicieran entre 1964 y 1965 en el show de Ed Sullivan. Se decía que aparecer en un episodio del show era sinónimo a catapultarse a la fama internacional. Los Beatles aparecieron en tres episodios, abriendo y cerrando cada uno, anunciados como el ‘plato fuerte’, luego del sorpresivo éxito en la radio estadounidense. Para este momento Capitol puso a la venta el Second Album (1964) en Estados Unidos. Nuevamente, era una mezcla de canciones de sus primeros LP’s y de un EP que estaba próximo a salir en Inglaterra.
Pero el vender discos no fue lo único que hizo que la fama de los Beatles se extendiera. Al igual que uno de sus máximos ídolos, Elvis Presley, los Beatles también capitalizaron su naciente fama internacional a través del cine. A Hard Day’s Night (1964) fue la primera entrega de un par de películas que, básicamente, enseñaría a la gente una parte de la vida de estos cuatro jóvenes, mezclando en cierta forma su agitada vida artística con una parte de su vida personal. A Hard Day’s Night era, básicamente, una especie de documental (ya que lo ficticio en esta película es realmente muy poco) sobre un día cualquiera en una gira de conciertos, comenzando desde la salida de una ciudad para llegar luego a la correspondiente, hasta la realización del respectivo concierto (en este caso un programa de televisión) en el cual durante este lapso (prácticamente un día entero) muestra la imposibilidad de estos jóvenes de tener una vida común y corriente sin pasar desapercibidos entre la gente, por ende, sin poder caminar por la calle o conocer la ciudad con toda tranquilidad. Richard Lester fue su director y en general realizó una buena labor (aunque a mi juicio, no tanto con los cuatro muchachos como sí con los demás actores), con un inglés muy ‘liverpooliano’ difícil, en cierta forma, de entender para quien esté acostumbrado al no tan estilizado inglés americano. Durante la grabación de esta película, Harrison conocería a su futura esposa, Patti Boyd.
Si bien para la banda sonora de la película (obviamente) se utilizó la música de los Beatles, hubo aportes por parte de George Martin al hacer versiones instrumentales orquestales de algunas de las canciones de los Beatles. Poco después del lanzamiento de la película se lanzó su banda sonora – titulada igualmente, A Hard Day’s Night (1964) -, pero en la versión lanzada en el Reino Unido por Parlophone, se incluyeron únicamente canciones interpretadas por ellos (la gran mayoría, específicamente como banda sonora para la película), mientras que en la versión norteamericana (que esta vez no fue sello Capitol, sino United Artists, quienes mantuvieron sus derechos al ser los distribuidores de la película) incluía parte de estas versiones orquestadas por Martin dejando por fuera algunas canciones del álbum original. Tanto para la versión inglesa como la americana, A Hard Day’s Night fue el primer álbum de los Beatles (y probablemente de cualquier artista de rock) en poseer un repertorio enteramente compuesto por sus integrantes (en este caso todas de Lennon y McCartney). En este álbum Harrison utilizaría por primera vez una guitarra de 12 cuerdas, y su sonido sería influencia en varios guitarristas, sobre todo de folk rock. Al poco tiempo en Estados Unidos, Capitol ponía a la venta el tercer álbum americano de los Beatles, Something New (1964) siguiendo el mismo procedimiento de los anteriores.
Sin embargo, además de crear la banda sonora para su película, los Beatles empezaron a componer nuevo material, de alguna manera bajo la presión de mejorarse con respecto a los anteriores. A finales de 1964 ensamblaron el Beatles for Sale, álbum en el cual ya empiezan a mostrar cierta madurez en sus canciones, aunque no dejaban de lado sus temas ‘sosos’ de amor, como Eight Days a Week, que fue quizás la primera canción de música popular que comenzaba con un ‘fade-in’, es decir, comenzaba con el volumen muy bajo hasta hacerse auditivamente fuerte, en cuestión de segundos. Los Beatles ya empezaban a madurar no sólo en la forma de hacer letras, sino musicalmente también. Ya eran músicos experimentados en el estudio de grabación y empezaban a utilizar varios recursos sonoros en sus grabaciones como los efectos en la guitarra eléctrica. Es el caso de la canción I Feel Fine, sencillo de noviembre de 1964 que no apareció en algún LP inglés y que comenzaba con un feedback en la guitarra de Harrison, efecto encontrado por accidente pero muy efectivo a la hora de dar un primer impacto al oyente, para luego desembocar en un riff repetitivo durante toda la canción. Al mismo tiempo en esta canción ya se oye a un Ringo Starr más amolado con su batería, con una influencia tomada directamente (la verdad, para mí es clarísima) del What’d I Say de Ray Charles (para referencia, es la canción que abre la película biográfica Ray de Taylor Hackford). Incluso, la fotografía de Robert Freeman que tiene como portada el Beatles for Sale ya muestra a unos Beatles más serios, más adultos. Se dice que esto en parte se dio gracias al encuentro entre los Beatles y Bob Dylan, quien, además de introducirlos al cannabis, les abrió la mente un poco al introducirles sus ideas intelectuales, socialistas y políticas. Este factor se reflejaría en algunas de sus letras posteriores, pero creo que se evidenció más en la forma de crear y grabar música.



CONTINUARA...

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